Wednesday, October 29, 2008

mi corazón te ama por que tu amor lo hace sufrir a

hola. yo vengo a ser la pola y pues para presentarme te diré que tomo fotos desde chiquita de muchas cosas. tengo mi propio blog y participo con otros más. a la gente le gusta decir que soy fotógrafa. a mi me gusta decir que soy blogger de profesión. hoy empiezo a molestarte también a travez de éste blog una vez a la semana. ojalá que te entretenga y vuelvas y así nomás para empezar te diré que como en todos los otros blogs hablo de fiestas y conciertos y aquí ya haban tambien un poco de ésto, te voy a platicar de otras cosas que pasan y me pasan. empecemos por ejemplo con el mismo día de ayer.
la juventud extaciada observaba las fotos de los rockers en colegio civil mientras yo editaba fotos desde mi otro trabajo de gente normal y refunfuñaba, pero solo un poquito. al salir ya era demasiado tarde. issa y eliud me habían estado llamando insistentemente para ver si iba a alcanzar a llegar. buu. en una de esas llamadas salió un nuevo plan. la kermess de la iglesia de san judas tadeo!! okok se oye cero rockstar pero la verdad es que ésta mujer y yo hemos estado desarrollando un amor por las ferias, expos y kermesses poco sano. la última en la que estuvimos fue la de la nati y no estubo nada mal con todo y que para cuando llegamos estaban cerrando y la fila para las enchiladas alcanzaba ya dimensiones bíblicas. la de anoche claro que era un poco más modesta. empezamos a notar y enumerar las diferencias durante el recorrido. la primera diferencia que notamos fue la ausencia de juegos mecánicos decentes. sin embargo las siguientes peculiaridades fueron las más hardcore. mira. por una de esas angostísimas calles del centro se amontonaban en sus banquetas puestos de comida e imágenes religiosas (lléve su sanjudiiiitaaaaasss), mientras que por el centro un par de larguísimas filas de feligreses iban y venían en silencio. más tarde descubriríamos que más bien se trataba de una sola fila que era tan grande (aún más que la de las enchiladas en la nati) que debía llegar a un punto y seguir en sentido contrario. pos qué regalan?! aparentemente el regalo era paz o perdón o algo de eso por que al seguir la fila encontramos que lo que la gente buscaba era acercarse a la imagen de sanjuditas que habían puesto en medio de la iglesia. paz? en realidad no creo que el regalo fuera paz. la gente afuera de la iglesia lloraba y policías resguardaban los accesos. la fila seguía y seguía avanzando. niños, señores, una señora disfrazada de sanjuditas, más señores, una señora cargando dos estatuitas del santo mientras su hijo se aferraba a su dinosaurio de plástico, otro niño de sanjudas y así seguía la fila. ya la habíamos recorrido, era hora de cenar. again ya no había enchiladas. ni hablar, tenemos que empezar a ajustar nuestro timing con el de las fiestas patronales! mientras cenamos nuestras gorditas de picadillo y chicharrones, que la verdad estaban medio crudas, dos gangs de matachines luchaban por el único espacio dónde se podrían haber acomodado. una intersección de calles cerca de la iglesia. el amontonadero era inmenso y los tamborazos confusos. no supimos quien ganó pero en algún momento se callaron. al terminar nuestros sagrados alimentos fuimos a dar la vuelta de despedida y a buscar un elote o algún churro que llenara el huequito que nos quedó al no poder terminarnos las gorditas. guiak! entre empujones y malas caras (no, la gente no es feliz en las filas ni aunque al final esté su santo favorito) fuimos recolectando más víveres en el camino: tres churros por 10 pesos y un vasito de elote por 15. qué se ve más para alla? zaz!! la kermes no se acababa en las cenas! seguimos caminando y se empezó a poner más raro el asunto. lleve su camiseta de sanjuditas!! un juego de esos para niños nos tuvo extaciados por unos instantes. se trataba de un sistema de dos pisos con cuatro trampolines dentro de unas ondas tipo jaulas y sobre los trampolines más de esos juguetes para saltar. woowwww!! nos dejarán entrar? ummmm mejor no preguntes. luego rento uno para mi cumpleaños. una mujer werita y hablando ingles vendía boletos para entrar a un juego inflable. una señora con lonjas de tres pisos se sentaba en el centro de uno de esos juegos de tiro al blanco. Aaaaa. ésto es una feria!!
Habíamos malcomido y sido empujados y pisoteados durante toda la noche, sin embargo nos entreteníamos enumerando todas las demás ferias, expos y kermeses en las que habíamos estado y a las que quisieramos volver.
creo que ahí, en esos juegos peligrosos, empujones y comidas ahí másomenos está uno de nuestros más grandes deleites. ya estamos planeando nuestros siguientes paseos y hasta preparando un calendario para que no se nos pase ninguna feria.
cuál es tu favorita?
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